Del procesador bien temperado: primera parte

Artículo publicado en el suplemento VIRTUALIA del diario La Jornada. Martes 2 de diciembre de 1997.

La necesidad de crear nuevos métodos de composición, así como la formalización de dichos métodos, abre un nuevo campo de investigación dentro de la teoría musical, un campo bastante amplio donde la herramienta y, en ocasiones el instrumento principal, es la computadora.

Esta necesidad, mezclada con el avance científico en los campos de la genética, teoría del caos, inteligencia artificial, sistemas dinámicos, y un gran desarrollo en simulaciones por computadora, han llevado a los músicos de generaciones recientes a dar un vistazo a las diversas disciplinas científicas. A partir de ese momento, la perspectiva musical cambió radicalmente, escubriendo un mundo nuevo e inexplorado, un mundo en el que cada idea puede ser desarrollada al máximo, y sus posibilidades pueden ser insospechadas.

Los primeros intentos de hacer música por computadora los efectuaron músicos que tomaron la idea de la música aleatoria sobre una escala dodecafónica, implementando un programa que eligiera la siguiente nota de una melodía al azar, obteniendo así una cadena de notas que después fueron interpretadas por músicos, obteniendo resultados bastante pobres.

El objetivo posterior fue el encontrar un método que pudiera expresar cierta coherencia dentro de esas cadenas de notas, un tipo de regla que permitiera a la computadora generar mejores melodías.

En los años 50, el músico y arquitecto griego Iannis Xenakis comenzó a utilizar procesos markovianos (cadenas de Markov) para sus composiciones. La idea de utilizar cadenas de Markov es muy simple: sobre una obra ya escrita se calcula cuantas veces se toca una nota durante toda la obra y cuántas veces, estando sobre esa nota, la melodía viaja a cada una de las demás notas. Con estos datos se calcula una tabla de probabilidades, la cual es utilizada por una función aleatoria para decidir cual es la siguiente nota a tocar. Al final de este proceso obtenemos una melodía caracterizada por la obra original.

Debemos notar que los dos procesos anteriores se basan exclusivamente en la probabilidad y el azar. Sin embargo, la corriente determínista tiene también su propuesta, basada principalmente en la teoría de los sistemas dinámicos. En términos generales, un sistema dinámico es aquel que tiene un estado inicial y una regla de cambio, y dadas estas dos características, es posible conocer el estado del sistema en cualquier momento. Algunas de las aplicaciones más comunes de sistemas dinámicos en composición son los autómatas determinísticos.

Continuación ...