Del procesador bien temperado: segunda parte.

Artículo publicado en el suplemento VIRTUALIA del diario La Jornada. Martes 2 de diciembre de 1997.

Primera parte...

Un autómata es un sistema que consta de un conjunto de estados, un conjunto de tansiciones o acciones y un conjunto de caracteres que serán reconocidos por él. La definición de un autómata es de cierta manera abstracta, pero podríamos tratar de dar un ejemplo sencillo de su funcionamiento.

Supongamos que tenemos un foco y tenemos un sensor óptico conectado a un circuito que controla al foco; supongamos ahora que se dan las siguientes acciones: si el sensor ve una luz, se apaga el foco, y si el sensor no capta luz se enciende el foco. Al modelo que regula es sistema se le nombra autómata.

En este ejemplo los estados son: foco encendido y foco apagado; las transiciones o acciones son: apagar el foco y encender el foco; y el conjunto de caracteres que reconoce es luz y obscuridad. De hecho, el autómata ilustrado aquí es un autómata determinístico, esto es, a cada caracter que lee le corresponde tomar una y solo una acción.

Las aplicaciones que se utilizan en la composición musical tienen la misma mecánica; tenemos un conjunto de estados y un conjunto de reglas o acciones; el conjunto de caracteres que reconoce cada autómata que se construye para composición musical queda a la elección libre del programador.

Este sistema tiene el inconveniente de que las "melodías" que se obtienen, dado un autómata, dependen completamente de las cadenas de caracteres leídas; si la cadena de caracteres es la misma, cada vez que se ejecute el programa obtendremos los mismos resultados.

Para solucionar este problema, algunos investigadores propusieron sistemas híbridos que contemplan tanto la parte probabilística y aleatoria como la parte determinística, utilizando precisamente los dos métodos anteriores (cadenas de Markov y autómatas determinísticos). En el Laboratorio de informática Musical del CIMAT, en Guanajuato, se han hecho algunos programas de composición musical utilizando estos métodos.

Otros ejemplos de música generada con sistemas dinámicos son aquellos que toman la teoría del caos como herramienta, así como algunas propiedades de la geometría fractal para generar lo que se ha llamado "música fractal".

Por su parte, la inteligencia artificial utiliza redes neuronales y algoritmos genéticos para tratar de reproducir el comportamiento animal, basándose en el análisis del cerebro.

Así, podremos tener máquinas inteligentes con la capacidad de componer y crear obras musicales tan buenas como las nuestras. Aquí surgen varias interrogantes: Estamos dispuestos a aceptar dicha música como arte? Hasta donde podemos concebir estas nuevas tecnologías como creaciones de nuestro propio cerebro? Podemos refinar cada vez más los detalles con los que se genera una pieza por computadora, acercándonos, lo más posible, a nuestros conceptos de música, estética y de arte, pero &realmente es éste el fin que perseguimos haciendo música por computadora?

Tal vez este problema no le corresponda resolverlo a esta rama de la investigación musical que, a pesar de las críticas y malos comentarios, continuará su trabajo en este campo.